Del Valle Véliz: La cara del modelaje venezolano

Del Valle Véliz se reconoció como una persona tímida — producto de sus reflexiones en medio de la pandemia —, sin embargo, desde el primer contacto por Instagram y a lo largo de toda esta entrevista se mostró conversadora, afable y receptiva.

A sus 27 años, esta modelo venezolana ha trabajado con grandes firmas nacionales como  Efraín Mogollón, Constanza Oquendo, Valentina Amengual entre otras. Además, en su incursión internacional, logró trabajar para Adidas, Xiaomi y Oppo.

Vestida de forma casual y al natural, Del Valle nos cuenta vía Zoom un poco más sobre su vida y su recorrido en el mundo de la Moda. “Crecí frente al mar y mi vida transcurrió entre el colegio, la familia y la playa. Como hija única, mi madre me crio para que aprendiera a valerme por mí misma.”

Quizás esta forma de ser tan independiente la impulsaría a buscar nuevos horizontes. Así que después de estudiar publicidad en Carúpano, se mudó a Puerto la Cruz para estudiar diseño gráfico y trabajar como publicista. Naturalmente surge la duda sobre cómo fue la transición de la publicidad al modelaje, pero Del Valle cree que siempre estuvieron conectadas:

A los 18 años hice un primer curso de Diseño Gráfico con un fotógrafo tradicional de bodas en Carúpano, él fue la primera persona que me dijo “yo te veo siendo modelo, tu tienes mucho para serlo.” En el momento no lo creí porque nunca me consideré una persona bonita; en mi casa me decían que yo era exótica pero nunca linda.”
Fotografías cortesía de: Del Valle Véliz

Fotografías cortesía de Del Valle Véliz

Pese a las dudas, De Valle se inscribió en una academia de modelaje donde la enseñaron a caminar y a los 19 años decidió participar en el concurso Elite Model Venezuela 2013 y aunque clasificó como finalista, no ganó. Dos años después decidió concursar en Star Model Venezuela: “Quería crear conexiones y contactos aunque no tenía idea de cómo funcionaba, pasé por el mismo proceso de viajes nocturnos y no gané, situación que me afectó mucho porque estaba recién graduada — con la ansiedad que eso representa — y con 21 años. Creí que ya era tarde para lograr ser modelo.”

Luego de estas experiencias, la modelo decidió radicarse en Puerto la Cruz y empezó a trabajar como publicista, sin embargo, esto no duro mucho… “A los 15 días me ofrecieron un trabajo en el que debía raparme el cabello. Sin pensarlo mucho acepté y aunque creí que me sentiría rara porque venía de una larga cabellera rizada, fue todo lo contrario. Me sentí liberada, bonita, cool.” 

Sin saberlo, esta decisión fue la llave que le abrió las puertas al modelaje profesional. A los pocos días, el fotógrafo Sting Echarri la abordó en la calle para fotografiarla y Del Valle aceptó trabajar con él sin expectativas, por pura diversión. Rápidamente otros fotógrafos vieron las fotos en las redes de Echarri y comenzaron a solicitar a la venezolana para hacer tests en Caracas.

En 2018 participó en la campaña ‘PARAMO’ de la firma Constanza Oquendo, en la cual le propusieron teñirse el cabello y las cejas de rubio y fue un look que, según Del Valle, lo cambió todo. Hubo un antes y un después de estas fotografías en su carrera.

Fotografías cortesía de: Del Valle Véliz

Fotografías cortesía de Del Valle Véliz

Después de esto, vino su viaje a la India, donde la situación laboral es muy diferente. Del Valle no debía hacer castings, allí los clientes ubican a las modelos directamente por sus books, su jefa — a quien recuerda con gran cariño — era la encargada de tramitar todos sus proyectos. Allí trabajó para el e-commerce de Amazon e hizo sesiones de fotos con el fotógrafo Ashish Chawla, entre otras cosas.

Al culminar su trabajo en la India, la idea era que Del Valle volara directamente a China pero como no fue posible, regresó a Venezuela y luego viajó a Shanghái, donde la experiencia fue diametralmente opuesta pero igual de enriquecedora.

A diferencia de la India que te pagan por día, en China te pagan por hora, entonces tienes que trabajar mucho más para ver resultados, pero también es motivador porque no tienes nada asegurado.
En  China hice varias campañas como la de Oppo, Adidas, Xiaomi y varias Fashion week. En definitiva, me brindó la experiencia de modelaje global. De hecho, tengo otro contrato pendiente, veremos cómo se dan los acontecimientos.”

Después de culminar su trabajo en el país asiático, la modelo regresó a Venezuela en enero y en marzo se instauró la cuarentena por la Covid-19. Pese a esto, Del Valle ha hecho algunos trabajos como modelo — con todas la medidas de bioseguridad — sin embargo, durante este tiempo, su prioridad ha sido su bienestar físico y espiritual, al igual que reflexionar sobre su futuro, pues su deseo es probar suerte en el mercado europeo.

Al preguntarle cual considera ella que ha sido su mayor fortaleza, Del Valle responde: “Mi mayor fortaleza ha sido la perseverancia; cuando me cierran una puerta rápidamente estoy buscando otra, también considero que mi personalidad me ha ayudado porque a pesar de ser tímida trato de ser genuina y abierta, y finalmente añadiría la seguridad en mi misma, conozco mis cualidades, sé lo que quiero y voy por ello”. Para Del Valle lo realmente importante en un modelo es lo que pueda transmitir a través de su trabajo a los demás.

Fotografías cortesía de <strong>Del Valle Véliz</strong>

Fotografías cortesía de Del Valle Véliz

 

Con respecto al panorama del modelaje local, Del Valle piensa que todavía no se ha tomado en serio ni a la profesión ni a la industria. Cree que hay muchos mitos y estereotipos, y por eso se cae en malos entendidos y vivezas, sin embargo, se muestra optimista en cuanto al talento que hay en el país: “Cuando regresé de China me topé con un florecimiento de marcas, proyectos y personas haciendo cosas interesantes que me entusiasmaron y me reafirman el deseo de trabajar a nivel global pero radicada en el país.”

Al conversar acerca de las modelos que habían inspirado su trabajo, Del Valle cuenta que fueron varias a medida que pasaban los años; cuando era niña admiraba a Naomi Campbell y Claudia Schiffer, actualmente a Bella Hadid y a nivel nacional a Litza Veloz; es alguien con quien tuvo la oportunidad de trabajar y realmente la admira personal y profesionalmente. Del Valle dice: “Litza es una chica dulce, talentosa, genuina y humilde que ha sido portada de revistas increíbles, ha estado en grandes pasarelas y todo esto lo logró a sus 30 años de edad, casada y con un hijo, cuando generalmente te dicen que tu tiempo ya pasó en el mundo del modelaje”.

Para finalizar con este encuentro virtual, la modelo venezolana dio algunos consejos para aquellas personas que desean adentrarse en un mundo tan desafiante como lo es el modelaje: “La primera recomendación es que persistan si sienten que tiene madera para ello, sin importar cuánto tiempo les tome, van a lograrlo. Luego, cuiden su integridad física y emocional. Es fácil dejarse llevar por ofertas raras si no están bien plantadas y lo más importante, mantenerse naturales y aceptarse a sí mismas. Si tienen una nariz rara, probablemente ese sea el rasgo que las hará triunfar, así que eviten caer en el standard de parecerse al resto y defiendan su individualidad.”